MANTENIMIENTO A TU SISTEMA CONTRA INCENDIOS:

¿ES TAN IMPORTANTE HACERLO CON FRECUENCIA?

Estamos iniciando un nuevo año, en el cual como muchos, nos implementamos propósitos personales, al igual que laborales, pero ¿Qué pasa con los empresariales?

A que me refiero ¿El lugar donde laboras está realmente protegido? ¿O es solo una bomba de tiempo, esperando el momento más inoportuno? Cuando se trata de percances, digamos, un incendio, se debe tomar con seriedad ya que pueden acabar con todo, en un abrir y cerrar de ojos.

En PROSEGSA tenemos la responsabilidad de guiar y apoyar a que tu sistema contra incendios cumpla con la clase de mantenimiento que mantenga la óptima funcionalidad y la más larga duración.

¿Cuál es el fin de estos mantenimientos?

La finalidad de estos mantenimientos preventivos a los sistemas contra incendio es verificar el estado operacional de su sistema y proveer un grado razonable de certeza de que el sistema cumplirá con el propósito para el cuál fue diseñado, cuando así sea requerido. Existen normas nacionales e internacionales acerca de los requerimientos mínimos de inspección, prueba y mantenimiento de sistemas contra incendio en base a las cuales puedes desarrollar e implementar un plan de servicio preventivo que permita disminuir el riesgo de fallas del sistema.

¿Qué tipo de Norma nos guía en México?

En México, la Norma Oficial Mexicana (NOM) NOM-002-STPS-2010 en la Guía de referencia VI, cubre las Recomendaciones sobre Periodos Máximos y Actividades Relativas a la Revisión y Prueba de Sistemas y Equipos contra Incendio; sin embargo, tal como se estipula en el documento, su contenido no es exhaustivo y no es obligatorio.

¿Guían u Obligan?

La obligatoriedad del servicio preventivo a los sistemas contra incendio ya sean detectores o rociadores, a estos generalmente es impuesta por Protección Civil, el departamento de bomberos, políticas de seguridad del ocupante del edificio, dirección corporativa de prevención de riesgos o tu aseguradora. Protección Civil y el departamento de bomberos basan sus criterios de lo estipulado en la NOM, mientras que las aseguradoras y políticas de seguridad comúnmente se basan en los lineamientos de NFPA (National Fire Protection Association) y FM (Factory Mutual).

NFPA es una asociación estadounidense sin fines de lucro que crea y mantiene códigos y estándares para prevención contra incendio. Parte de su alcance son los programas de inspección, prueba y mantenimiento de sistemas contra incendio, definiendo dichos conceptos de la siguiente manera:

Inspección: Examen visual del sistema o porción de este verificando que esté en condiciones de operación y se encuentre libre de daño físico.

Prueba: Procedimiento utilizado para determinar el estado operacional de un componente o sistema mediante revisiones físicas periódicas.

Mantenimiento: Trabajo realizado para mantener el equipo operable o realizar reparaciones.

FM es una compañía de seguros estadounidense con cobertura mundial que se especializa en la prevención de pérdidas. Sus estándares son publicados en hojas de datos (datasheets), cubriendo guías para prevención de pérdidas causadas por fuego, condiciones ambientales y falla de equipo eléctrico o mecánico. Sus hojas de datos incluyen los servicios de inspección, prueba y mantenimiento de sistemas contra incendio.

¿De que depende la frecuencia de estos mantenimientos?

Las frecuencias establecidas en los lineamientos de NOM, NFPA y FM varían para cada actividad, pudiendo ser desde diarias, semanales, mensuales, trimestrales, semestrales y anuales, hasta periodos mayores a los 5 años. Toda actividad debe ser ejecutada por contratistas o representantes calificados del dueño de la propiedad y documentarse en reportes de servicio diseñados, utilizados y archivados conforme a lo estipulado en la norma que será utilizada como referencia.

Un estudio realizado por NFPA sobre los incendios ocurridos en Estados Unidos midió la efectividad de protección de incendio de los rociadores automáticos. En términos generales, los rociadores operaron en el 91% de los incendios. Cuando los rociadores no operaron, la razón reportada más común fue que la válvula de control de los rociadores estaba cerrada (64% de las ocurrencias), condición que puede ser fácilmente remediada con un simple protocolo de inspección. Otras causas incluyen la intervención manual que dejó inoperable el sistema (17%); falta de mantenimiento (6%); y sistemas que fueron diseñados equivocadamente para el tipo de riesgo de incendio (7%). Únicamente 7% de las fallas se debieron a daño en los componentes del sistema.

Mantener operativo el sistema contra incendio incrementará la seguridad en tu edificio, evitará pérdidas económicas causadas por fallas o daños en el sistema contra incendio y maximiza la utilización del capital invertido en la instalación y el equipo al incrementar su vida útil.

En PROSEGSA tenemos a gente preparada y certificada para darte un mantenimiento de excelente calidad. Tenemos certificaciones en:

– NOTIFIER

– FIRELITE

– BOSCH

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